Los programas abarcan desde cursos simples hasta cursos de lenguaje altamente especializado, como por ejemplo lenguaje legal, médico y de negocios. La enseñanza se basa en el método comunicativo, que sitúa a los alumnos siempre en el centro de la atención, poniéndolos en situaciones donde comienzan a entender y a comunicarse en el nuevo idioma desde el principio. Al aplicar el método comunicativo, el alumno desarrolla habilidades lingüísticas esenciales (comprender el nuevo idioma, hablar, leer, y escribir) a través del uso de ejemplos comunicacionales concretos. Sin embargo, la gramática se incorpora a los cursos en un modo fácil de entender y a la vez estimulante para el alumno. Los cursos están diseñados para enfocarse en las cuatro grandes áreas necesarias para aprender un idioma: hablar, escuchar, leer, y escribir. El aumentar el vocabulario y el corregir errores gramaticales juegan también un rol importante en estos cursos.