Calabria
Gracias a la atracción irresistible ejercitada
por los "Bronces de Riace", dos estupendas
estatuas griegas recuperadas en el mar (una de ellas
es atribuida a Fidias, gran escultor griego del
siglo V a.C.), llegaron a Calabria centenas de millares
de visitantes.
De esta manera, muchos de ellos han finalmente descubierto,
con gran sorpresa, una tierra bellísima,
un mar incontaminado, una naturaleza exuberante
y por momentos salvaje, obras de arte arquitectónicas
y artísticas insospechadas en número
y calidad. Extraordinaria y fascinante Calabria,
de las mil y una sorpresas refinadas. De exquisita
belleza, un ejemplo es el Códice Purpúreo,
excepcional libro litúrgico griego del siglo
VI conservado en el Museo Diocesano de Rossano,
escrito con letras plateadas e ilustrado con espléndidas
y elegantísimas figuras y escenas religiosas.
La espectacular costa de Tropea, sobre el mar Tirreno,
representa una sorpresa impresionante para quien
la ve por primera vez. Pero en Calabria, lo repetimos,
las sorpresas nunca terminan.