Sicilia
Las ciudades griegas de Sicilia (Agrigento, Selinunte,
Segesta, Siracusa) estaban entre las más
hermosas del mundo helénico. Visitar el Valle
de los Templos en Agrigento o asistir en verano
a un espectáculo en el grandioso teatro griego
de Siracusa, es un salto al remoto pasado helénico.
Y esto sucede en Sicilia con muchas otras épocas
y civilizaciones, de la española a la francesa,
con la única excepción del dominio
árabe, que ha dejado escasas pruebas físicas.
Sicilia es un compendio de las mayores civilizaciones
y culturas de todas las épocas. Una isla
soleada, con una naturaleza rica en contrastes,
con una costa espléndida y una gastronomía
refinada, gustosa y variada, de sabores antiguos
y aromas exquisitos: la quintaesencia de la "mediterraneidad",
y sin embargo compleja y densa de refinamiento intelectual,
muy bien representada por las obras maestras literarias
de Luiggi Pirandello, Giuseppe Tomasi di Lampedusa,
Leonardo Sciascia, Gesualdo Bufalino y, actualmente
de Andrea Camilleri.
Cada estilo, cada corriente de arte están
representados conspicuamente en Sicilia. En ciudades
como Palermo, Catania, Caltanissetta, Enna, Siracusa,
Ragusa, Trapani, Agrigento y Mesina. Y en los centros
menores como Cefalú, agrupada alrededor de
la catedral normanda, o Noto, con su extraordinaria
catedral barroca, o bien Taormina, con su espléndido
teatro greco-romano.